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Museo Casa Natal de Jovellanos


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Bien de Interés Cultural
Monumento Histórico-Artístico
Patrimonio histórico
Museos
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Localización: El Museo Casa Natal de Jovellanos, cuya titularidad y gestión corresponde a la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento gijonés, está ubicado en el barrio antiguo de Cimadevilla (zona peatonal), en una casa palacio construida entre finales del siglo XIV y principios del siglo XVI, donde nació el ilustre ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos (Gijón, 1744 - Puerto de Vega, 1811). Ya desde la época de Jovellanos, el edificio sufrirá varias reformas que afectarán a su fachada y su distribución interna. En los años cincuenta del siglo XX comenzaron las obras de adaptación del edificio para convertirlo en museo, que fue inaugurado finalmente en 1971.

Acceso: La ciudad de Gijón cuenta con estación conjunta de las compañías estatales ferroviarias RENFE y FEVE, estación de la empresa de autobuses ALSA, etc. Por carretera, su principal vía de comunicación con Oviedo —capital del Principado de Asturias, de la que dista 30 km— es la autopista A-66, conocida como la Y, que une los tres grandes núcleos urbanos asturianos: Oviedo, Gijón y Avilés.

Descripción: Casona-palacio con cuerpo central flanqueado por dos torres, en torno a un claustro central. Tiene oratorio anejo capilla de Los Remedios. Fondos de la pinacoteca municipal y recuerda a Jovellanos. Es uno de los conjuntos más singulares de Gijón. El Museo Casa Natal de Jovellanos, Monumento Histórico-Artístico desde el 27 de diciembre de 1983, se sitúa dentro del perímetro de la antigua muralla romana, sobre la plaza homónima del histórico barrio de Cimadevilla, en dirección al cerro de Santa Catalina. Se levanta sobre terrenos regalados por Enrique III a Laso de la Vega en 1395, como recompensa a sus buenos servicios durante el asedio del monarca. Juan García de Jove (1460-1525), antepasado de Gaspar Melchor de Jovellanos, construyó, en la centuria siguiente, la morada familiar, que obedece a las características típicas de una casona-palacio asturiana: alargado cuerpo central, custodiado por dos torres —la de turismollanes ya desaparecida por una reforma que enlazó el palacio con la contigua casa de los Bordiú-Cienfuegos—, con zaguán y patio. En el cuerpo central destaca una puerta en arco de medio punto de ingreso a un espacioso zaguán, comunicado con el patio central y éste, a su vez, con el piso noble mediante una escalera. La planta principal se articula en torno a una galería. El sencillo frente enseña piedra de cantería, piedra labrada en las esquinas y los encuadres de las puertas y ventanas, así como profusión de vanos rectangulares y uniformes. En el primer piso lucen salientes balcones protegidos por antepechos corridos. Las casas de Jovellanos y de Bordiú-Cienfuegos, más la capilla de los Remedios (oratorio, del s. XVII, muy restaurado, donde se guarda el sepulcro del insigne polígrafo) y lo que queda del antiguo Hospital de Peregrinos constituyen un magnífico conjunto que acapara enteramente la manzana. En 1950 el Consistorio gijonés adquiere esta casa de finales del siglo XV (aunque muy afectada por reformas de los ss. XVI, XVIII y XIX) y en 1965 se estrena como pinacoteca municipal, con fondos procedentes del Real Instituto de Jovellanos. Los primeros trabajos de adecuación, iniciados en los años cincuenta, fueron asumidos por el arquitecto Juan Manuel del Busto y supervisados por Luis Menéndez Pidal. Un segundo periodo de reformas se produjo en 1968 bajo la dirección del arquitecto municipal Enrique Alvarez Sala, afectando tanto a la distribución interna como a la fachada. En 1987 se dio por concluido su acondicionamiento con una serie de obras, entre las que destaca la cubrición del patio para aumentar el espacio expositivo. El Museo, desde su inauguración el 6 de agosto de 1971, responde a un doble propósito: por un lado, recordar la figura de Jovellanos (Gijón, 1744-Puerto de Vega, Navia, 1811) a través de objetos personales y piezas de época; por el otro, convertirse en un centro de artes plásticas con representación de las escuelas europeas de los siglos XVI, XVII y XVIII, pero sobre todo de la pintura y escultura asturiana del XIX y XX. Así, en el patio porticado y en la sala de la planta baja, hay obra pictórica de artistas asturianos decimonónicos: Dionisio Fierros, Juan Martínez Abades —con su espléndido cuadro La ola—, Luis Menéndez Pidal, Ventura Alvarez Sala y su magnífica obra Pescadoras de marisco, Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Mariano Moré, etc. En el primer piso están expuestos trabajos de creadores asturianos del XX, pertenecientes a varias generaciones: Joaquín Vaquero Palacios, Alejandro Mieres, Aurelio Suárez, Orlando Pelayo, Antonio Suárez... y los escultores Amador Rodríguez, César Montaña y Joaquín Rubio Camín, nacidos en las primeras décadas; las generaciones siguientes están representadas por José M.ª Navascués —cuya escogida obra ocupa el salón principal: esculturas como Avión, Fórmula I y La hamaca, o sus paneles de Madera + color—, Bernardo Sanjurjo, Juan Gomila, Luis Acosta, Francisco Fresno, Pelayo Ortega, Melquiades Alvarez, Angel Guache y otros. La exposición dedicada a Jovellanos abarca dos salas, habilitadas como salita una y dormitorio la otra, pertenecientes a otras tantas habitaciones de la torre nueva —allí donde se acomodó tan insigne prócer durante su obligado retiro gijonés— y contiene, además de enseres suyos y otros representativos de aquel tiempo, su retrato, hecho por Ignacio Suárez Llanos en 1864, una escultura del mismo, como magistrado, en escayola policromada realizada por Cristóbal Ramos (1770), sobresaliendo, además, una Magdalena penitente de Francisco Ignacio Ruiz de la Iglesia (1649-1704), un retrato de Francisco de Paula, hermano del ilustrado gijonés, u otro de Justo de la Mar Carrió, éste obra de Francisco Reiter (1736-1813). La torre hospeda una réplica de la escultura Retablo del mar de Sebastián Miranda (1885-1975) —su obra más emblemática—, ya que el original, materalizado en madera policromada entre 1931 y 1933, fue destruido poco tiempo después, encargándose dicho artista de reemplazarlo en 1971 por esta copia, que recrea la vieja rula de Gijón. El museo, que acogió la primera pinacoteca municipal, se enriquece con donaciones de particulares, como la del matrimonio Carmen Cobián y Severo Ochoa en 1986, que incluye una serie de cuadros: grabados de Goya, creaciones de Benjamín Palencia, Arturo Souto, Salvador Dalí o Modest Cuixart, así como una colección de piezas precolombinas. Igualmente, interesan los legados de la familia Paquet en 1965 y Nicanor Piñole en 1978. La donación de Lledó Suárez posibilita un recorrido general por las distintas escuelas europeas del siglo XVII y XVIII. Especial atención merece la pintura de la escuela flamenca y holandesa, con obras tan relevantes como el Retrato de Dama de Cornelis de Vos (1584-1651), La anunciación de los pastores de H. Van Balen (1575-1632), o el San Gregorio de Arthur Wolffort (1581-1641), y de la escuela inglesa, con el Retrato del Marqués de Wellesley de Sir Thomas Lawrence. La colección incluye una extensa selección de pintura española del XIX y XX. En total, el Museo Casa Natal de Jovellanos reúne más de 600 obras, en calidad de pinturas, mobiliario, fotografías, piezas arqueológicas, etc.

Observaciones: El museo desarrolla un amplio programa de difusión: talleres didácticos, visitas guiadas, conciertos, conferencias. Posee una biblioteca especializada en arte y en Jovellanos, siendo además la sede del Foro Jovellanos.

Fuente: Museo Casa Natal de Jovellanos


Ubicación:


Dirección postal: Plaza Jovellanos. 33201 Gijón. Asturias (España)
Dirección digital: 8CMP8WW7+WH