Hotel Hostal de la Playa



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Dirección: Playa de Barro. Llanes. Asturias.

Capacidad:

Plazas totales: 28. Plazas fijas: 23. Plazas supletorias: 5. Número de habitaciones: 15.

Teléfono/s:

Oficina de turismo:

Descripción Hotel Hostal de la Playa


Situación

Estamos en el Camino de Santiago y en Barro (pueblo del concejo o municipio asturiano de Llanes).

Hostal totalmente reformado, situado a 150 metros de la playa de Barro, a 1 km de las playas de Niembro y Celorio (Torimbia, Toranda, Borizo, Troenzo), a 6 km de la villa de Llanes (la localidad más turística del Oriente de Asturias), a 30 minutos de Picos de Europa (Covadonga, Cabrales, Cangas de Onís, ruta del Cares, etc.) y a 50 minutos de las ciudades de Oviedo, Gijón y Santander (las dos primeras, asturianas; la segunda, capital de la vecina Cantabria).

Instalaciones

  • Disponemos de 20 habitaciones, algunas de ellas comunicadas para familias.
  • Las habitaciones 2 y 3 están adaptadas para personas con movilidad reducida.
  • Baño, televisión, calefacción.
  • Disponemos de rampa y ascensor adaptado para personas con movilidad reducida.
  • Parking exterior gratuito.
  • Jardín y terraza.
  • Cafetería, bar, sidrería.
  • Zona Wi-Fi.
  • Aceptamos mascotas (gratis).

Desayunos

  • Buffet libre

Comidas

  • Tapas, raciones
  • Platos combinados
  • Hamburguesas, sándwiches
  • Platos tradicionales asturianos

Turismo activo

La zona ofrece numerosas posibilidades:

  • Canoas
  • Senderismo
  • Rutas a caballo
  • Descenso de cañones
  • Quads
  • Pesca
  • Golf
  • Etc...

El pueblo de Barro de Llanes está hermanado con el pueblo de Barro Ruffec (Chareute) de Francia. Este hermanamiento se gestionó a través de Pierre y Martine Valade, quienes desde hace muchos años vienen al HOSTAL LA PLAYA de BARRO. Los habitantes de ambos pueblos están unidos por una gran amistad, realizándose encuentros frecuentes, unas veces aquí y otras allá. Existe una gran similitud entre los dos núcleos y las gentes.

50 Aniversario del «Hostal La Playa»

Homenaje a sus fundadores: Evangelina Marcos Pesquera y Antonio Sampedro Collado, pioneros del turismo en Barro (Llanes)

Barro:
Ya te lo dice la copla:
Ha bajado Dios del Cielo
a mirarse en tu bahía,
con Él bajaron sus ángeles
y bajó Santa María.

Tal es la belleza de esta aldea, arrullada por la mar salobre y alfombrada por finísima arena de playas que circundan, arropan y adormecen. Se han ido alejado los montes para dejar sitio a sus praderías y han venido los ríos, mínimos y sinuosos a mecer con sus sorniellas «el cansancio de los trajinantes». Todo allí es sosiego, en los plácidos días de la primavera florecida y del otoño silente y del invierno de alejadas nieves. ¡Ah!, pero el regocijado verano acecha. Se ha escondido en las grisáceas nubes, se ha ocultado en el bosque deshojado y, de pronto, de un salto, cayó en medio de la Playa con su mundanal ruido y alegre cascabel. Al aire las tarrañuelas en los dedos repiqueantes de las mozas, al aire las panderetas con sus sonajas, las gaitas con sus jolgorios y el bulle-bulle de la folixa aldeana. La Peregrina procesión de San Roque, ¡San Roquín benditu!, avanza desde su ermita a la iglesia, donde Dios aguarda. El Pendón carmesí, caricia del pueblo a los aires, ondea, los Ramos –pan y flores– enjoyan la senda, los mozos y las mozas –monteras y pañuelos los repicados– lenta, solemnemente, caminan. Se han parado los siglos, los tiempos, los relojes, inmóviles quedaron las hojas de los calendarios. Dios aguarda.

Y el viajero, el turista, el Peregrino que en el Hostal de la Playa se aloja, transita. Y sus cámaras de vídeo se apresuran a recoger el tiempo inmóvil. ¡El tiempo inmóvil!

Barro, en el día de su fiesta. Venga, quien quiera venir, quede quien quiera quedar, prosiga quien proseguir quiera, y cuando llegue a donde haya de llegar…, recuerde: aquí esta Barro, aquí el Hostal «La Playa». Vuelva, le esperamos siempre.

Esperar siempre, sosiego del alma. Alma Peregrina en canciones del CAMINO:

En camino de Santiago
iba una alma peregrina…
por donde el alma pasaba
la tierra se estremecía…
«si eres cosa del desmayo,
de aquí te exconxuraría»,
«si eres cosa desti mundo
dirasme lo que querías».
¡Peregrino del alma, compañero!